Salud
Martes, 26 de Junio de 2018 | Hace 3 meses

Recomendaciones a la población para la prevención de la bronquiolitis

El Departamento de Medicina Preventiva dependiente de la Secretaría de Salud del municipio brinda recomendaciones a la población para la prevención de la bronquiolitis.

Al respecto  de este tema, la Jefa de Departamento de Medicina Preventiva, Dra. Laura Bialorus señaló: “La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda viral. Ocurre preferentemente en niños menores de dos años. Se produce con más frecuencia durante los meses de otoño-invierno, de persona a persona sobre todo en lugares cerrados y con mucho contacto interpersonal como ocurre en guarderías y jardines”.

¿Cuáles son sus síntomas?

Generalmente, comienza como un resfrío, con secreciones nasales y congestión. Luego se agrega tos, fiebre (en grado variable), dificultad para respirar (respiración acelerada, silbido, movimientos profundos del abdomen, quejido, movimiento de apertura de los orificios de la nariz).  Pueden presentar problemas para alimentarse o para conciliar el sueño. También vómitos, inapetencia, palidez o coloración azulada de la piel.

Los niños más pequeños pueden tener pausas prolongadas en la respiración (apneas).

Los que tienen más riesgos son los niños con enfermedades cardíacas o respiratorias previas, los que no recibieron lactancia materna, menores de 3 meses y bebés prematuros o con bajo peso al nacer, desnutridos, los que viven en ambientes contaminados (especialmente humo de cigarrillo) en condiciones de hacinamiento, los que concurren a jardines y guarderías.

¿Qué debemos hacer?

- Ofrecer abundantes líquidos por boca

-  Acostarlo en posición semisentada

-  Mantener las fosas nasales permeables, limpiando o aspirando suavemente las secreciones

-  Mantener lactancia materna.

-  Bajar la fiebre con los métodos convencionales.

¿Qué no se debe hacer?

-   No dar tés ni remedios caseros.

-   No administrar medicamentos sin indicación médica.

Se recomienda consultar inmediatamente, si son bebés muy pequeños (menores a tres meses) o con factores de riesgo, si no puede alimentarse o descansar bien, si hace pausas para respirar (apneas) o si el pediatra detecta alguna complicación, como por ejemplo bajo oxígeno en sangre.

Se previene el contagio lavándose las manos con agua y jabón luego del contacto con los niños enfermos, desechar los pañuelos usados, los niños deberían permanecer en el domicilio mientras duren los síntomas ya que los virus respiratorios pueden eliminarse durante varios días, mantener la lactancia materna y el carnet de vacunas al día, no asistir a lugares muy concurridos y cerrados y consultar al pediatra ante la aparición de síntomas respiratorios de importancia.

Es importante acudir a la consulta en los distintos Centros de Atención Primaria para ser valorados por el equipo de salud, los cuales siguen un protocolo de acción previamente establecido y de acuerdo a el se determina el grado de compromiso que presenta el niño, considerando la derivación o no a un establecimiento sanitario de mayor complejidad.