Cultura
Jueves, 28 de Junio de 2018 | Hace 3 semanas

Carolina Balduzzi desembarca en Pilar

Carolina Balduzzi se presenta en festivales, manifestaciones, fábricas, galerías de arte, peluquerías, bares, mercados, bibliotecas, recitales y teatros en ciudades tan disímiles como Buenos Aires, La Paz, Porto Alegre, Berlín, Barcelona, Roma y Breslavia. Luego de una temporada en cartel en la porteña calle Corrientes, la actriz camina festivales y salas teatrales de toda la Argentina con su unipersonal.

Los personajes de esta ficción alocada tienen su origen en un proyecto de “Teatro de Recicle”, consistente en armar dramaturgias entorno a objetos recuperados de la basura urbana.

Una niña adicta al café con chocolate, una vendedora de catalizadores para la angustia, una promotora precarizada, una terapista relacional con muchos fracasos para compartir, una pacifista endemoniada y un niño mentiroso caminan por la Ciudad Makabra al borde de la marginalidad pero sin perder el buen humor.

SOBRE CAROLINA BALDUZZI

Discípula de Eugenio Barba, precursor de la Antropología Teatral, Balduzzi trabajó con él en el mítico OdinTeatret. También fue dirigida por Beatriz Camargo del Teatro Itinerante del Sol, y por Ana Wolf. Tomó clases con Richard Schechner, Juan Carlo De Petre, Augusto Omolú, AkiraMatsui, Roberta Carreri, Julia Varley, Ana Frenkel, Vanesa Weinberg y Cristina Banegas. Y participó en numerosas obras de teatro en América Latina y Europa.

Sus proyectos de trabajo e investigación acerca de la intervención teatral como obra, dispositivo y acción política han recibido el apoyo de Proteatro, el Instituto Nacional del Teatro y el Fondo Nacional de las Artes.

“Me gusta asociar a los personajes con la alineación que provoca la vida en las ciudades y las formas en que muchos de nosotros sobrevivimos”, explica la actriz, y agrega: “Los personajes son muy diferentes entre sí pero tienen una característica que los hilvana: son casi marginales, tienen un pie adentro y otro afuera del sistema, están en el límite de todo”.

“La Ciudad Makabra es Buenos Aires, pero también es Berlín y La Paz. Y Pilar. De hecho lo son todas las ciudades donde habitan estos personajes. En tiempos de globalización, las condiciones de trabajo, dónde y cómo vivimos, la mirada sobre las mujeres o la infancia, algunos de los temas que atraviesan a mis personajes, están latiendo y tienen puntos de contacto en todas las ciudades”, señala Balduzzi, dando así respuesta a por qué la obra funciona en diferentes ciudades de nuestro país y del mundo.

Acerca de la estructura de la obra, la actriz explica: “Si bien trabajo sobre un guión, Ciudad Makabra tiene una estructura flexible en la que pueden entrar y salir personajes y modificarse los textos de acuerdo a los temas de urgente coyuntura social y política”.

Respecto de su formación, ha sido determinante Eugenio Barba, precursor y referente de la Antropología Teatral, una línea de investigación que, según el propio Barba, es un estudio “sobre el actor y para el actor” que resulta útil cuando el artista llega a “palpar” el proceso creativo. “La antropología teatral me permitió tener un vocabulario mucho más amplio, diverso y preciso para poder nombrar lo que sucede con el cuerpo cuando está en escena. Y hacer conscientes energías, impulsos, líneas en el cuerpo, secuencias de acción. Además de enriquecer el oficio, me permite comprender cómo tejer ese hilo transparente que mantiene atento al espectador”, señala Balduzzi. “Tener una experiencia de formación con el OdinTeatret, participar de Ur-Hamlet dirigida por el propio Barba y viajar con esa obra a diferentes países marcó mi carrera”, concluye la actriz.