Prevención-Seguridad
Viernes, 6 de Julio de 2018 | Hace 5 meses

Creciente ola de inseguridad en Pilar

La Sociedad de Comerciantes e Industriales de Pilar (SCIPA) ante los hechos de conocimiento público que sucedieron en el Distrito en materia de inseguridad, se solidariza con los comerciantes y vecinos víctimas de la delincuencia.

Reiteramos, tal como oportunamente lo manifestamos en el anterior comunicado de fecha 12 de mayo del corriente año, (publicado en www.scipapilar.org.ar) que se deben incrementar los controles de motos en las entradas y salidas de los centros comerciales. A su vez, debe existir una presencia policial en las calles de manera disuasiva.

A raíz de esto, recibimos constantemente quejas de nuestros asociados dando cuenta de la falta de uniformados en la vía pública.

Se han visto controles de motos como vehiculares luego que nuestra Entidad haga pública esta problemática, los cuales duraron no mas de 4 días.

Entendemos que, probablemente, no haya una desidia de la Policía de la Provincia, sino una falta de personal como de autos para patrullar, lo cual si así fuera, tal como lo manifestamos en nuestro anterior comunicado emitido en el mes de mayo, reiteramos  nuestro compromiso que, en caso de existir esa limitación o déficit y de llegar a nuestro conocimiento, la Comisión Directiva se compromete a elevarla al Ministro Cristian Ritondo a fin que las autoridades puedan brindar un óptimo servicio de seguridad tanto preventiva como disuasiva.

Por último, esta Entidad en el anterior comunicado de prensa ha sido pasible de severas críticas por parte de los funcionarios locales que sostienen que los índices delictuales han bajado, contrariamente a lo sostenido por SCIPA.

Nuestra posición al respecto es contundente. Al empresariado no le importa si bajó o subió el índice delictivo en el Distrito. Constituyen meros datos que pueden o no ser positivos para un discurso político o una estadística de las tantas que circulan a diario, encontrándose muchas veces la credibilidad de las últimas puestas en tela de juicio.

Lo que sí nos importa es lo que nos transmiten nuestros asociados que están en la calle y lo que a diario surge de los medios gráficos, locales y provinciales referidos a la creciente ola de inseguridad que azota a Pilar, por lo cual les solicitamos públicamente a los funcionarios encargados de la seguridad en el Distrito que tomen a esta problemática con la contundencia que se le debe brindar y, a modo de sugerencia, no pierdan su tiempo tratando de justificar lo injustificable que es la realidad que cualquier individuo padece a diario o el miedo con que vive y que conspira contra su calidad de vida.

Sería importante y óptimo que ese tiempo lo inviertan en la elaboración de un plan integral preventivo y de contingencias en materia de seguridad que, por lo visto, en caso de que ya exista, quedó demostrado lo insatisfactorio del mismo por su nulo, magro y pésimo resultado.

Por último, no dejemos que la delincuencia se transforme en dueña de las calles.