Opinión
Viernes, 30 de Septiembre de 2016 | Hace 21 meses

El lamentable estado de la Ruta 8

Sr. Director:

Vuelvo a escribir a este medio, con la esperanza de generar alguna respuesta siquiera a un reclamo que ha caído en oídos sordos. Sí, la ruta 8 sigue siendo el monumento a la desidia, como no dudé en llamarla en alguna oportunidad. Es el terreno perfecto para las fatalidades. Es la tumba de miles de víctimas irreparables, y cuna miles de desgracias.

Y la pregunta entonces es ¿Hasta cuando? Como sociedad nos hemos acostumbrado a este estado de abandono que lleva ya décadas sin ofrecer soluciones reales y sustanciales. Lo que debería ser prioridad es dejado al margen, y cae en el desamparo. Y con una cuota de dolor y una cuota permanente de riesgo, seguimos transitando por la ruta, pero también por el reclamo histórico que no es escuchado.

No tiene ya sentido describir el estado de la ruta, porque es de público conocimiento. No vamos a bajar los brazos en este reclamo. Es parte de la dignidad con la que merecemos vivir como sociedad.  Es por eso que les pido a todos aquellos que tengan algo que decir, algo que compartir, o aquellos que quieran sumarse a esta acción que escriban al mail que dejo a disposición.

Santiago Rodríguez Alí

santirodriguezali@gmail.com

@Santirodrigali