Un cambio en las reglas del practicaje, el servicio que asiste a los buques en las maniobras de ingreso y egreso de los puertos, desató un conflicto entre el Gobierno y los profesionales del sector que golpea a distintas terminales del país.
Desde el sábado pasado, buena parte de los prácticos, pilotos y baqueanos resolvió, de forma individual, no aceptar nuevas asignaciones de trabajo hasta que se resuelva la disputa por la norma.
Buena parte del comercio exterior argentino depende del trabajo de los prácticos, ya que intervienen en el tránsito de buques por el río Paraná y el Río de la Plata, la vía de salida de gran parte de las exportaciones del país.



