Las vacaciones de invierno son muy esperadas por todos nosotros, ya sea porque amamos viajar o simplemente necesitamos cortar con la rutina. Además, este receso es una oportunidad para sacar el foco de las obligaciones y generar espacios de encuentro y ocio con la familia, con los amigos y, también, con uno mismo.
Sostener las actividades cotidianas sin cortes durante un largo período produce desgaste en las personas aumentando el nivel de estrés. Nuestro cuerpo comienza a registrar el esfuerzo y a cansarse más fácilmente.
Radio X consultó sobre este tema, a la Licenciada Clara Ferro, de Grupo Nexus.




