La Asociación Iberoamericana de Mujeres Empresarias (AIME) realizó su tradicional entrega de premios con un número reducido de asistentes y la transmitió vía Zoom para que familiares y amigos puedan seguir las instancias del evento.
Con la presencia del presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Mario Grinman y la presidente de AIME, Julita Maristany, se premió a Dafne Anghelidis de la empresa Agencia Marítima Intercontinental SRL y a María Laura Teruel de Plusmar como empresarias del año. Además, a Verónica Razzinni de Grupo Razzini se le entregó una mención especial por su destacada labora y apoyo en defensa de la empresa. Y el precio a la Empresa del Año fue para Farmacias Central, recibió Fabiana Schwarzstein.
Entrevista en Rayos X a la presidente de AIME, Julita Maristany.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del Presidente de la CAC, Mario Grinman quien se dirigió a los presentes diciendo que «En un país que generalmente no tratamos bien a este sector empresario hay que animarse a ser empresaria, no importa el tamaño de la empresa, lo que importa es el objetivo, las ganas y fundamentalmente asumir el riesgo que eso significa. Ser empresario en la Argentina es una actividad de riesgo».
«La nuestra es una entidad casi centenaria y siempre ha sido una entidad con una posición muy clara cuando hablamos de la libertad, de la defensa, de la iniciativa privada, del respeto por el estado de derecho, por las instituciones de la república. El problema que tiene la Argentina, más allá de las cuestiones estructurales y económicas, es la grieta, que en lugar de reducirse se ensancha cada vez más, grietas que han producidos problemas familiares, amistades y es difícil construir cualquier cosa. Nuestra entidad tiene un ADN y que yo estoy seguro que todos lo que estamos aquí lo compartimos, que es la defensa de la libertad. La democracia no es perfecta, pero es lo mejor que tenemos y el capitalismo tampoco es perfecto pero es lo mejor que tenemos y con el capitalismo muchos países salieron de la pobreza. Nos dicen muchas veces que el país es rico, yo digo que somos potencialmente ricos, ahora: ¿Qué es la riqueza? La riqueza es educación, cultura, es respeto, obviamente es trabajo y nosotros vamos en contramano de eso», agregó en su discurso Grinman.

«Yo no tengo duda de que nuestro país tiene una enorme potencialidad, en algún momento quizás nuestra clase política tenga lo que hay que tener y asuma que hay que pagar costos políticos importantes, dolorosos para hacer los cambios estructurales que necesita nuestro país para transformarse en un país normal, que va a llevar mucho tiempo pero eso solamente se puede lograr con sentido común, hay que dejar de lado todo lo que tiene que ver con ideologías, los dogmatismos y hay que ser pragmáticos, el pragmatismo funciona en todos los órdenes. Hay que ser prácticos y hay que intentar el desafío de crear un país normal. Con ustedes, decididos a seguir trabajando en nuestro país, a seguir arriesgando y manteniendo firme los valores de la libertad y defendiendo lo que nos ganamos con nuestro esfuerzo lo vamos a lograr», finalizó con un dejo de esperanza.
Luego fue el momento de la presidente de AIME, Julita Maristany, quien en primer lugar pidió un minuto de silencio por los 145.000 fallecidos a raíz del Covid19.
Más tarde dijo a los asistentes «esta cámara fue la primera cámara en tener una mujer en su directorio, ahora estamos de moda las mujeres, pero hace 20 años las mujeres éramos poco menos que nada aunque nosotras sabíamos que éramos poderosas. Hay que reconocer primero que nada, que la cámara fue pionera en eso y sigue siéndolo porque hoy en día tiene más directoras en el directorio que ninguna otra institución.
Fue la primera institución que pensó en la educación, fundando el instituto y siguió trabajando en eso, y no solamente en el instituto sino después la universidad. Se habla tanto de educación, pero en realidad ¿quién trabaja en la educación? Por supuesto que los primeros que deberían trabajar en eso son los gobiernos, pero olvidémonos de los gobiernos y trabajemos nosotros porque es lo que tenemos que hacer. Es la educación y el trabajo lo que nos va a sacar del pozo en el que estamos metidos, que sin duda es enorme».
Y agregó, «a pesar de todo, de ser un país poco amable con los empresarios, nosotros seguimos dando trabajo y el trabajo es lo único que dignifica al hombre, mientras no tenga la gente trabajo vamos a seguir siendo un país de cuarta lamentablemente, a pesar de tener todas las riquezas naturales del mundo. Sigamos trabajando, por un país que creo que vale la pena, vale la pena porque hay mucha gente valiosa, hay muchos jóvenes que sí están interesados en seguir en este país. Tenemos que ayudarlos a que comprendan que este es un gran país que necesita de gente que tenga la mente amplia y el corazón abierto».





